Diseño y desarrollo web
Agencia de diseño web profesional en Chile
Sitios corporativos, tiendas online y landing pages. Rápidos en el teléfono, medibles desde el primer día y —cuando rehacemos un sitio que ya existe— conservando las direcciones que ya posicionan en Google.
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El dominio y el hosting quedan a tu nombre · Medición incluida

Tres productos distintos, y conviene no confundirlos
Lo primero de la reunión es aclarar cuál de los tres necesitas. Pagar un sitio corporativo cuando lo que hacía falta era una landing es caro, y al revés es peor.
Sitio corporativo
Para que te encuentren y entiendan qué haces. Es el que sostiene el posicionamiento orgánico, porque es el que tiene páginas de servicio y blog. Si tu problema es que nadie te encuentra en Google, empieza acá.
Tienda online
Para vender con carro, pago y despacho. Cambia todo respecto de un sitio normal: medios de pago, integración con el SII y un SEO que vive en las fichas de producto y no en la portada.
Landing page
Una sola página con una sola acción, hecha para recibir tráfico de campañas. Mandar la pauta a la portada del sitio es de los errores que más presupuesto queman.
Si ya tienes sitio, lo primero es no perder lo que tienes
Rehacer un sitio que lleva años publicado tiene un riesgo que casi nadie menciona en la propuesta: cambiar las direcciones. Cada URL que hoy aparece en Google acumuló su posición con el tiempo. Si el sitio nuevo las cambia sin redirigir, esa posición no se hereda — se pierde, y recuperarla toma meses.
Cómo lo hacemos cuando el sitio ya existe:
- Se inventarían todas las URLs publicadas y se comparan una por una contra el sitio nuevo, antes de salir a producción.
- Las que cambian de dirección se redirigen con un 301, que es la única redirección que traspasa el posicionamiento.
- Se conservan los sitemaps antiguos redirigidos al nuevo, porque son las direcciones que Search Console tiene registradas.
- Se comprueba que el texto de cada página sobrevivió: una migración que pierde párrafos pierde también las búsquedas que respondían esos párrafos.
Si tu proveedor actual no te habla de esto cuando le pides un sitio nuevo, pregúntale directamente qué pasa con tus URLs. La respuesta te va a decir bastante.
Qué incluye
Diseño a medida
No una plantilla comprada con tu logo encima. El diseño sale de lo que vendes y a quién.
Velocidad en móvil
Imágenes en formato moderno y con medidas declaradas. La mayoría de tus visitas llegan por teléfono.
SEO técnico de base
Títulos, descripciones, datos estructurados, sitemap y robots.txt. Desde el día uno, no después.
Medición
Analytics y Search Console configurados y verificados, con los objetivos que importan marcados.
Formulario que llega
Con validación, protección contra robots y una casilla que alguien revisa de verdad.
Blog listo para publicar
Porque el posicionamiento orgánico se construye publicando, y sin blog no hay dónde.
Cuánto demora
Una landing page, entre una y dos semanas. Un sitio corporativo de cinco a diez páginas, entre cuatro y seis semanas. Una tienda depende del catálogo y de cuántas integraciones necesite: si hay que conectar con un ERP o con la emisión de boletas, eso manda sobre el plazo.
Lo que más retrasa un proyecto web no es el diseño ni el desarrollo: son los contenidos y las aprobaciones. Si tienes los textos y las fotografías listas, el plazo se acorta bastante.
Quién se queda con qué
El dominio y el hosting quedan a nombre de tu empresa. Nos das acceso como administradores y lo puedes revocar cuando quieras. Es lo normal, pero conviene preguntarlo siempre: hay proveedores que registran el dominio a su nombre y eso convierte un cambio de agencia en una negociación.
Agencia de diseño web o agencia de desarrollo web: qué estás contratando
Los dos términos se usan como si fueran lo mismo y no lo son, y la confusión sale cara porque decide qué recibes. Conviene tenerlo claro antes de pedir presupuestos, sobre todo si los vas a comparar entre sí.
Diseño web
Es lo que se ve y cómo se recorre: la estructura de las páginas, la jerarquía de la información, la tipografía, el comportamiento en el teléfono y el camino que lleva a alguien desde que entra hasta que pide una cotización. Una agencia de diseño web responde por eso. Hecho bien, es lo que hace que una visita se convierta en consulta en vez de en una pestaña cerrada.
Desarrollo web
Es lo que lo sostiene: el código, la velocidad de carga, el gestor con el que vas a editar después, los formularios, las integraciones con tu facturación o tu CRM y la seguridad. Una agencia de desarrollo web responde por eso. Es la parte que no se ve en la propuesta y es la que determina si el sitio sigue sirviendo en tres años o hay que rehacerlo.
Lo que pasa cuando falta una de las dos
Un sitio bonito sobre una base lenta no posiciona y no convierte: Google mide el tiempo de carga y la persona se va antes de ver el diseño. Un sitio rápido y mal planteado recibe visitas que no entienden qué vendes. Las dos cosas se pagan igual y ninguna funciona sola. Por eso aquí el diseño web profesional y el desarrollo van juntos, y por eso el mismo equipo que hace el sitio hace también el software a medida cuando el proceso de la empresa ya no cabe en una web.
Qué pedir en el presupuesto para poder comparar
Que diga cuántas páginas incluye y cuáles, con qué se construye, qué puntuación de velocidad se compromete, quién queda como dueño del dominio y del hosting, qué pasa con las direcciones del sitio actual —si ya tienes uno, es lo que más riesgo tiene— y cuánto cuesta un cambio después de entregado. Dos presupuestos que no respondan lo mismo no se pueden comparar por precio.
Servicios relacionados
Un sitio nuevo rinde cuando lo encuentran. También trabajamos posicionamiento orgánico, campañas de Google Ads, tiendas online y desarrollo de software a medida cuando el proyecto pasa de lo que un sitio puede resolver.
Cómo se hace un sitio que además posiciona
Un sitio bonito que Google no entiende es un folleto caro. La diferencia entre un sitio que trae clientes y uno que solo existe se decide en decisiones que se toman antes de abrir el diseño.
Primero la estructura, no el diseño
Qué páginas van a existir, qué consulta responde cada una y cómo se enlazan entre ellas. Si esto se improvisa, se termina con cinco páginas peleando por lo mismo y ninguna llegando. Se define antes de dibujar nada.
Las direcciones, que son para siempre
Si estás rehaciendo un sitio que ya posiciona, esto es lo más importante de todo el proyecto: las direcciones que ya tienen posicionamiento no se cambian. Y donde haya que cambiarlas, se mapea una por una con redirecciones 301. Un rediseño sin ese mapeo borra en una semana lo que costó años.
Velocidad, que no es un extra
Google la mide y la usa para ordenar, y tus visitantes la sufren antes. Se trabaja desde el principio: imágenes en el formato y el tamaño que corresponde, nada de cargadores pesados, y el contenido importante visible sin esperar. Es más fácil hacerlo rápido desde el día uno que acelerarlo después.
El teléfono primero
La mayoría de tus visitantes llega de un teléfono, así que ahí se diseña primero y se amplía al computador después. Al revés —el camino habitual— produce sitios que en el teléfono quedan apretados y con el botón importante fuera de la pantalla.
Que se pueda medir y editar
Analytics y Search Console instalados y a nombre de tu empresa, los formularios registrando cada envío, y un gestor donde puedas cambiar textos y fotos sin depender de nadie. Un sitio que solo la agencia puede editar es una forma elegante de amarrarte.
Lo que hay que exigir antes de encargar un sitio
Sirve para evaluarnos a nosotros y a cualquier otro. Son las preguntas que distinguen un sitio que es tuyo de uno que te presta la agencia.
- ¿A nombre de quién queda el dominio y el hosting? Tienen que ser tuyos. Si los contrata la agencia a su nombre, el sitio no es tuyo aunque lo hayas pagado.
- ¿Puedo editar los textos y las fotos sin pedir ayuda? Si la respuesta es que hay que mandar un correo cada vez, el costo real del sitio no termina nunca.
- ¿Qué pasa con las direcciones que ya posicionan? La respuesta correcta es que se conservan, y que lo que cambie se redirige. Si nadie menciona el tema, es que no lo van a hacer.
- ¿Viene con medición instalada? Analytics, Search Console y los formularios registrando envíos. Sin eso no se puede saber si el sitio funciona.
- ¿Quién lo mantiene y qué incluye? Actualizaciones, respaldos y certificado. Conviene que esté por escrito y no de palabra.
Trabajamos con WordPress cuando necesitas editar mucho contenido, y con desarrollo propio cuando la velocidad y la medida exacta importan más. Si lo tuyo es vender en línea, la decisión cambia y se trata en la página de tienda en línea. Y si el sitio ya existe y el problema es que no lo encuentran, eso es posicionamiento, no rediseño.
Lo que nos preguntan sobre diseño web
¿Cuánto tarda hacer una página web?
Un sitio corporativo de pocas páginas, con el contenido listo, se resuelve en semanas. Lo que estira los plazos casi nunca es el desarrollo: son los textos y las fotos. Por eso en la propuesta va escrito qué entregas tú y en qué fecha, porque de eso depende la fecha de salida.
¿Voy a poder editar el sitio yo mismo?
Sí, y es una condición que conviene exigirle a cualquier agencia. Entregamos el sitio con un gestor donde puedes cambiar textos, fotos y precios sin depender de nosotros. Un sitio que solo la agencia puede editar es una forma elegante de amarrarte.
¿El dominio y el hosting quedan a mi nombre?
Siempre. El dominio y el hosting se contratan a nombre de tu empresa, con nosotros con acceso para trabajar. Si una agencia los pone a su nombre, el sitio no es tuyo aunque lo hayas pagado, y recuperarlo después es un trámite desagradable.
¿Puedo rehacer mi sitio sin perder el posicionamiento?
Sí, pero hay que hacerlo a propósito: las direcciones que ya posicionan se conservan, y lo que haya que cambiar se mapea una por una con redirecciones 301. Un rediseño sin ese mapeo borra en una semana lo que costó años. Es la primera cosa que revisamos cuando el sitio ya existe.
¿El sitio viene preparado para posicionar en Google?
Viene con la base técnica puesta: velocidad, estructura de direcciones, etiquetas, datos estructurados, mapa del sitio y medición instalada. Eso es el punto de partida, no el posicionamiento: competir por una consulta concreta es un trabajo continuo de contenido y autoridad, y se trata aparte.
¿Cuánto cuesta una página web?
Depende de cuántas páginas, de si hay que escribir los textos y de si necesitas vender en línea, y la diferencia entre un sitio de cinco páginas y uno con catálogo y pagos es grande. Por eso no publicamos una lista de precios que no significaría nada: se cotiza después de ver qué necesitas, y el diagnóstico no tiene costo. Lo que sí va siempre en la propuesta es el alcance exacto, para que no aparezcan extras a mitad del proyecto.
¿Qué pasa si no me gusta el diseño?
El diseño se revisa antes de programar nada, y en esa etapa cambiar cosas es barato. El número de rondas de revisión va escrito en la propuesta, porque es la fuente habitual de malentendidos: sin eso definido, o el proyecto no termina nunca o se discute por cada ajuste.
¿Hacen sitios en WordPress o a medida?
Los dos, según el caso. WordPress cuando vas a publicar contenido seguido y quieres editarlo sin depender de nadie. Desarrollo propio cuando la velocidad es crítica, porque las páginas se generan antes de que alguien las pida y el servidor entrega el archivo ya hecho. Te decimos cuál conviene y por qué, no cuál nos acomoda.
¿El sitio funciona bien en celular?
Se diseña primero para el teléfono y se amplía al computador después, porque de ahí llega la mayoría de tus visitantes. El camino habitual es el contrario y produce sitios que en el teléfono quedan apretados, con el botón importante fuera de la pantalla. Google además usa la versión móvil para posicionar, así que no es solo comodidad.
Sitio corporativo, landing o tienda
No todos los proyectos necesitan lo mismo, y encargar más de lo que hace falta es la forma más común de gastar de más en un sitio web.
Sitio corporativo
Varias páginas: quiénes son, qué hacen, cada servicio por separado, contacto. Es lo que conviene cuando necesitas que te encuentren por varias consultas distintas, porque cada página puede competir por la suya. Es también la base de cualquier trabajo de posicionamiento.
Landing page
Una sola página con un solo objetivo, hecha para recibir publicidad. Sin menú, sin distracciones, con un formulario. Convierte mejor que una página cualquiera del sitio porque no deja salida, y es lo que conviene cuando vas a invertir en pauta. No reemplaza al sitio: lo acompaña.
Tienda en línea
Cuando el pago ocurre en el sitio. Cambia todo: catálogo, pasarela, despacho, facturación, stock. Es un proyecto de otra naturaleza y se trata aparte, en tienda en línea.
Si no está claro cuál necesitas, la pregunta que lo resuelve es qué quieres que haga la persona que llega. Si la respuesta es «que me escriba», un sitio corporativo bien hecho basta. Si es «que compre ahora», es tienda. Y si vas a poner presupuesto en publicidad, suma una landing.
Con qué se construye, y por qué importa
La tecnología no se elige por gusto: se elige por quién va a mantener el sitio y qué tiene que hacer. Estas son las dos formas en que trabajamos y cuándo conviene cada una.
WordPress, cuando el contenido manda
Si vas a publicar seguido —artículos, servicios nuevos, cambios de precio— WordPress es la opción sensata: el gestor es conocido, cualquiera de tu equipo lo aprende y hay solución para casi todo. El costo es el mantenimiento: actualizaciones, respaldos y seguridad, que no son opcionales. Un WordPress sin mantener termina hackeado o lento, y las dos cosas se notan en Google.
Desarrollo propio, cuando la velocidad manda
Para sitios donde cada décima cuenta, generamos las páginas antes de que alguien las pida. Eso significa que el servidor entrega el archivo ya hecho, sin consultar una base de datos en cada visita. Es más rápido por diseño, más difícil de vulnerar porque hay menos piezas en marcha, y pide un desarrollador para cambios de estructura. A cambio, el contenido sigue siendo editable.
Lo que va en los dos casos
- Certificado y HTTPS, con renovación automática. Un sitio sin candado espanta visitas y Google lo penaliza.
- Imágenes en formato moderno y en el tamaño que de verdad se muestra. Es la causa número uno de sitios lentos.
- Datos estructurados, para que Google entienda qué es cada página y pueda mostrarla con información extra en los resultados.
- Respaldos automáticos. La pregunta no es si algo va a fallar, es cuánto se pierde cuando falle.
- Medición instalada y a nombre de tu empresa.
Si lo que necesitas no es un sitio sino un sistema —que los datos entren a tu operación, que se integre con lo que ya usas— eso es desarrollo de software, y es otro proyecto. Lo decimos antes: encargar un sitio web para resolver un problema de proceso termina en un sitio que no lo resuelve.
Diseño web para empresas de cualquier región
La oficina está en Los Ángeles, Región del Biobío, y hay otra en Santiago, pero el trabajo es remoto y eso en desarrollo web no cambia nada: las reuniones son por video, los avances se revisan en un enlace que puedes abrir cuando quieras y tienes una persona a cargo con nombre.
Lo que sí cambia por zona es el posicionamiento local: para una empresa con local físico, la ficha de Google Business y la coherencia de la dirección en todas partes pesan tanto como el sitio. Cada región tiene su página con lo que cambia ahí — Santiago, Concepción, Valparaíso, Temuco y las demás.
Qué necesitamos de ti para empezar
Lo que estira los plazos de un sitio casi nunca es el desarrollo: son los textos y las fotos. Tener esto a mano desde el principio es lo que hace que un proyecto salga en semanas y no en meses.
- Qué vendes y a quién, en tus palabras. De ahí sale la estructura: qué páginas van a existir y qué responde cada una.
- Logo y material de marca, si existe. Si no, se resuelve, pero conviene decirlo antes.
- Fotos de lo que haces. Las de banco sirven para acompañar; las propias son las que hacen que el sitio se vea tuyo y no de cualquiera del rubro.
- Accesos al dominio y al hosting, o la decisión de contratarlos a nombre de tu empresa.
- Si ya tienes sitio, el listado de sus direcciones. Es lo primero que pedimos: son las que hay que conservar o redirigir para no perder el posicionamiento que ya tienes.
Ese último punto es el que más proyectos arruina cuando se omite. Un rediseño que cambia todas las direcciones sin mapearlas borra en una semana años de posicionamiento, y el cliente se entera dos meses después, cuando el teléfono deja de sonar.