Marketing digital
Asesoría de marketing digital: qué incluye y cuándo conviene
Una asesoría de marketing digital es que alguien externo revise tu presencia en internet, te diga qué está fallando y en qué orden arreglarlo. No ejecuta: analiza y entrega un plan. Es la diferencia entre contratar a alguien que te haga las campañas y contratar a alguien que te diga si las campañas son lo que necesitas.
La confusión es constante, y sale cara en las dos direcciones: hay empresas pagando una gestión mensual cuando lo que necesitaban era una revisión de tres semanas, y otras pagando informes cuando lo que les falta es que alguien ejecute.
Qué revisa una asesoría, en concreto
Una asesoría que valga lo que cuesta mira seis cosas. Si te ofrecen menos, es una cotización disfrazada.
1. El estado técnico del sitio
Antes que nada hay que comprobar que Google pueda leer lo que tienes. Se revisa el
sitemap, el archivo robots.txt, los códigos de respuesta, las redirecciones
encadenadas, las etiquetas canónicas, las páginas huérfanas y la velocidad real en
un teléfono con conexión mediocre. Es habitual encontrar cosas que llevan años
rompiendo el rastreo sin que nadie lo notara: un sitemap que devuelve error, una
etiqueta noindex olvidada en una página importante, o dos versiones del
mismo contenido compitiendo entre sí.
2. Dónde apareces hoy
No una impresión, una lista: por qué términos aparece tu sitio, en qué posición y cuánto volumen tiene cada uno. Esto cambia conversaciones enteras. Es frecuente descubrir que el 50 % o más del tráfico de un sitio depende de una sola búsqueda, lo que significa que el negocio está a una actualización de Google de perder la mitad de sus consultas.
3. Qué busca de verdad tu cliente
Con volumen medido, no con intuición. La diferencia entre «agencia de marketing» y «agencia de marketing digital» puede ser de cientos de búsquedas al mes, y elegir mal significa trabajar seis meses para llegar a un término que casi nadie usa. También aparece lo contrario: términos con demanda evidente que nadie en tu rubro está trabajando.
4. Quién te está ganando y por qué
Los competidores de Google no siempre son los competidores del negocio. A veces el que ocupa el primer lugar es un directorio, un artículo de comparación o un marketplace, y eso cambia por completo la estrategia: contra una lista comparativa no se compite con una página de servicio, se compite apareciendo en esa lista.
5. Si el sitio convierte
Traer visitas a una página que no genera consultas es gastar en duplicar cero. Se revisa si se entiende qué vendes en los primeros segundos, si hay una forma evidente de escribir, si el formulario funciona de verdad —conviene probarlo, se cae más seguido de lo que parece— y si los mensajes llegan a una casilla que alguien revisa.
6. Qué se está midiendo
Analytics y Search Console configurados y con los objetivos definidos. Sin esto, cualquier resultado posterior es una opinión. Es también lo más barato de arreglar: son gratis y se configuran en una tarde.
Qué tienes que recibir al final
Un documento que puedas ejecutar tú mismo o pasarle a cualquier proveedor. Como mínimo:
- Los problemas encontrados, ordenados por lo que cuesta arreglarlos contra lo que rinden.
- Las búsquedas a trabajar, con su volumen y su dificultad, no una lista de palabras bonitas.
- Un plan con plazos realistas y qué se espera ver en cada uno.
- Qué se puede hacer internamente y qué conviene externalizar.
Si lo que recibes es una presentación con gráficos genéricos y una propuesta de servicios al final, eso no era una asesoría: era una reunión de venta con otro nombre.
Cuándo conviene una asesoría y cuándo no
Conviene si…
Estás gastando en marketing y no sabes qué parte funciona. Cambiaste de proveedor más de una vez con resultados parecidos. Vas a rehacer el sitio y quieres no perder el posicionamiento que ya tienes —este es el caso donde más se pierde por no preguntar antes—. O tienes equipo interno capaz de ejecutar pero le falta dirección.
No conviene si…
No tienes nada montado todavía. Si el sitio no existe y no hay campañas, no hay nada que auditar: lo que necesitas es que alguien construya. Tampoco conviene si ya sabes exactamente qué hay que hacer y solo te faltan manos — en ese caso pagar por un diagnóstico es pagar por confirmar lo que ya sabías.
De qué depende el precio
No hay una cifra honesta que dar sin ver el caso, y conviene desconfiar de quien la dé por teléfono. Lo que sí se puede explicar es de qué depende: del tamaño del sitio —auditar veinte URLs y auditar quinientas no es el mismo trabajo—, de cuántos canales entran en la revisión, de si hay acceso a las cuentas o hay que reconstruir el historial desde fuera, y de si se pide solo el diagnóstico o también el acompañamiento durante la ejecución.
Un detalle que conviene aclarar desde la primera conversación: el presupuesto de publicidad no es lo mismo que el honorario de quien la gestiona. Son dos números distintos y verlos juntos en una sola cifra hace imposible comparar propuestas.
Las tres señales de una asesoría que no lo es
Promete posiciones. Nadie controla el algoritmo de Google. Se puede estimar un plazo y un rango, no garantizar un puesto.
No pide accesos. Sin Analytics, sin Search Console y sin las cuentas publicitarias, cualquier diagnóstico se hace mirando desde fuera. Sirve para lo técnico y para lo competitivo, pero no puede decir nada sobre lo que de verdad pasó con tu tráfico.
Termina siempre en el mismo plan. Si el resultado de la auditoría coincide sospechosamente con el paquete que esa agencia vende, el diagnóstico estaba escrito antes de empezar.
Y después de la asesoría, ¿qué?
El plan no se ejecuta solo. Las tres rutas habituales son: hacerlo internamente si hay equipo, contratar a quien hizo la asesoría, o llevárselo a otro proveedor. Las tres son válidas, y una asesoría bien hecha tiene que dejarte libre de elegir cualquiera — por eso el documento tiene que ser ejecutable por terceros.
Nosotros hacemos las dos cosas: el diagnóstico y, si decides seguir, el posicionamiento orgánico, las campañas de Google Ads, el rediseño del sitio o el desarrollo del sistema que haga falta. Pero el diagnóstico se entrega igual si decides no seguir.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan
¿Cuánto tarda una asesoría de marketing digital?
Entre tres y cinco días hábiles para una revisión inicial de un sitio de tamaño normal, y de dos a cuatro semanas para una auditoría completa con análisis de competencia e investigación de palabras clave. Lo que tarda no es mirar: es cruzar los datos y priorizar.
¿Qué accesos hay que entregar?
Google Analytics, Search Console, la ficha de Google Business, las cuentas publicitarias y el administrador del sitio. Todos se entregan como lectura o como acceso delegado, sin compartir contraseñas, y se revocan cuando termina el trabajo.
¿Sirve si mi empresa es pequeña?
Sí, y suele rendir más, porque en un negocio chico los problemas están concentrados en pocos puntos y arreglarlos es barato. Una ficha de Google incompleta o un sitio que no carga en el teléfono se corrigen en días y cambian más que cualquier campaña.
¿Puedo pedir solo el diagnóstico, sin contratar nada más?
Sí. De hecho es la forma correcta de contratarlo: el documento tiene que ser ejecutable por cualquiera, incluido tu equipo interno u otro proveedor. Una asesoría que solo sirve si después contratas a quien la hizo no es una asesoría.
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